DIME CÓMO DISCUTES Y TE DIRÉ QUÉ TIPO DE RELACIÓN DE PAREJA TIENES
Cada relación de pareja es un mundo y no existen dos relaciones idénticas. Sin embargo, algunos patrones sí se repiten y son capaces de predecir y determinar el éxito o el fracaso de una relación. Conocer esos patrones es importante porque pueden ser una señal de alarma que nos indica que no vamos por buen camino en la relación o, al contrario, nos confirman que la persona con la que estamos podría ser la adecuada.
En este post quiero hablarte de la investigación del Dr. John Gottman y sus colaboradores en relación a estos patrones de afrontamiento de conflictos en pareja y de como éstos están íntimamente relacionados con las probabilidades de supervivencia de una relación. Pero antes también quiero darte una breve definición de lo que es un conflicto y explicarte por qué no deberíamos tener tanto miedo de esta palabra.
QUÉ ES UN CONFLICTO Y POR QUÉ NO HA DE SER MALO NECESARIAMENTE
El conflicto, desde una perspectiva científica en psicología clínica, puede ser definido como una situación en la cual existen divergencias, diferencias o contradicciones entre dos o más personas, ideas, valores o intereses. Es esencial entender que el conflicto es una parte inherente de la experiencia humana y no siempre tiene connotaciones negativas.
Desde una perspectiva evolutiva, el conflicto ha sido un mecanismo adaptativo que ha permitido a los seres humanos resolver problemas, mejorar las relaciones sociales y evolucionar como especie. Es a través del conflicto que surgen nuevas ideas, se cuestionan las normas establecidas y se fomenta la innovación.
En el ámbito de las relaciones de pareja, el conflicto es inevitable debido a las diferencias individuales, expectativas y necesidades de cada miembro de la pareja. Sin embargo, es importante entender que no todos los conflictos son perjudiciales. De hecho, la manera en que se manejan los conflictos puede fortalecer la relación y promover un mayor entendimiento mutuo.
La asertividad juega un papel crucial en la gestión saludable del conflicto. Ser asertivo implica expresar nuestras necesidades, deseos y opiniones de manera clara y respetuosa, sin infringir en los derechos de los demás. Cuando ambos miembros de la pareja son capaces de comunicarse de manera asertiva durante un conflicto, se crea un espacio para la comprensión mutua y la búsqueda de soluciones constructivas.
Es comprensible que muchas personas asocien el conflicto con experiencias negativas, ya que puede generar estrés, incomodidad e incluso malestar emocional. Sin embargo, es importante distinguir entre el conflicto en sí mismo y la manera en que se maneja. Un conflicto manejado de manera constructiva puede llevar a un mayor entendimiento, crecimiento personal y fortalecimiento de las relaciones.
En resumen, el conflicto es una parte natural de la experiencia humana que puede ser tanto una fuente de tensión como una oportunidad para el crecimiento y la resolución de problemas. A través de una comunicación asertiva y un enfoque colaborativo, es posible transformar los conflictos en oportunidades de aprendizaje y fortalecimiento de las relaciones interpersonales.
LAS RELACIONES SE DEFINEN POR LA MANERA EN LA QUE SE ABORDAN LOS CONFLICTOS
El estudio de las relaciones de pareja ha sido un área de interés constante en el campo de la psicología clínica y las ciencias sociales. Entre los investigadores destacados en este campo se encuentran John Gottman y Julie Schwartz Gottman, cuyo enfoque científico y riguroso ha contribuido significativamente a nuestra comprensión de las dinámicas interpersonales en las relaciones románticas.
Ambos investigadores han trabajado en equipo durante décadas dentro de lo que han bautizado como «Laboratorio del Amor». Bajo este marco han llevado a cabo investigaciones exhaustivas utilizando una combinación de observación directa, entrevistas, cuestionarios y análisis de datos para entender las complejidades de las relaciones de pareja. Una de las metodologías centrales utilizadas por el equipo es la observación detallada de las interacciones de las parejas en entornos naturales y controlados, lo que les ha permitido identificar patrones consistentes de comportamiento y comunicación. A través de este enfoque colaborativo, John y Julie Gottman han identificado cinco tipos distintos de pareja, cada uno caracterizado por patrones específicos de comunicación, manejo de conflictos y expresión emocional. Estos hallazgos no solo han enriquecido nuestra comprensión teórica de las relaciones de pareja, sino que también han proporcionado insights prácticos para la terapia y el asesoramiento de parejas.
¿Te apetece que echemos un vistazo rápido a los cinco tipos de pareja identificados por el equipo Gottman contemplando las características más definitorias de cada uno de ellos? Venga, vamos al lío:
LOS 5 TIPOS DE PAREJA SEGÚN JOHN GOTTMAN Y COLABORADORXS
Parejas Validadoras: Las parejas validadoras, según la investigación de John y Julie Gottman, se distinguen por su habilidad para validar las emociones y perspectivas del otro de manera constante y efectiva. Estas parejas crean un ambiente donde cada miembro se siente comprendido, respetado y apoyado emocionalmente.
En una pareja validadora, la comunicación es clave. Ambos miembros se esfuerzan por escuchar activamente al otro, mostrando interés genuino en sus pensamientos y sentimientos. Además, son capaces de expresar empatía y comprensión hacia las experiencias emocionales de su pareja, incluso si no están de acuerdo con ellas.
La validación en estas parejas se manifiesta de diversas formas. Puede ser a través de gestos físicos, como abrazos o caricias reconfortantes, o mediante palabras de aliento y apoyo. Por ejemplo, en lugar de desestimar los sentimientos de su pareja, un miembro de la pareja validadora podría responder con frases como "Entiendo por qué te sientes así" o "Estoy aquí para ti".
La validación también implica reconocer y aceptar las diferencias individuales. En lugar de intentar cambiar a su pareja o imponer sus propias opiniones, ambos miembros de la pareja valoran y respetan las perspectivas únicas del otro. Esta aceptación mutua fomenta un sentido de seguridad emocional y fortalece el vínculo afectivo entre ambos.
En momentos de conflicto, las parejas validadoras recurren a la comunicación abierta y respetuosa para resolver sus diferencias. En lugar de entrar en confrontaciones destructivas, buscan soluciones que satisfagan las necesidades de ambos y fortalezcan la relación. La validación continua durante los momentos difíciles ayuda a mantener la conexión emocional y promueve la intimidad en la pareja.
Parejas Evitadoras de Conflictos: Las parejas evitadoras de conflictos son aquellas que tienden a evitar confrontaciones directas y a minimizar o ignorar los problemas en lugar de abordarlos de manera abierta y directa. Este estilo de relación puede surgir por diversas razones, como el miedo al conflicto, la incomodidad con la expresión emocional intensa o la creencia de que evitar los problemas los hará desaparecer por sí solos.
En este tipo de pareja, es común que ambos miembros eviten hablar sobre temas delicados o conflictivos para evitar tensiones o confrontaciones. Prefieren mantener la paz superficialmente en lugar de enfrentar los problemas de frente. A menudo, esto se manifiesta en conversaciones superficiales o en evitar ciertos temas que podrían generar discordia. Aunque la evitación del conflicto puede parecer beneficiosa a corto plazo al evitar tensiones y peleas, a largo plazo puede llevar a resentimientos acumulados y falta de resolución en la relación. Los problemas no abordados tienden a persistir y pueden manifestarse de manera indirecta a través de comportamientos pasivo-agresivos, distanciamiento emocional o falta de satisfacción en la relación.
Además, la evitación del conflicto puede dificultar el desarrollo de una comunicación abierta y honesta en la pareja. Cuando los miembros evitan expresar sus verdaderos pensamientos y sentimientos, se pierde la oportunidad de construir una conexión emocional genuina y de resolver los problemas de manera constructiva.
En momentos de conflicto, las parejas evitadoras pueden recurrir a estrategias de distracción o minimización para evitar enfrentar los problemas. Por ejemplo, pueden cambiar de tema rápidamente o trivializar los problemas para evitar discusiones incómodas. Sin embargo, estas estrategias temporales no abordan las causas subyacentes del conflicto y pueden perpetuar patrones de evitación en la relación.
Parejas Volátiles: Las parejas volátiles, en contraste con las evitadoras de conflictos, enfrentan abierta y directamente los problemas y discrepancias en su relación. Estas parejas no temen expresar sus emociones de manera intensa y franca, lo que a menudo se manifiesta en discusiones acaloradas y debates apasionados.
En una pareja volátil, las discusiones pueden ser frecuentes y emocionalmente intensas. Ambos miembros tienen una tendencia natural a expresar sus opiniones con fervor y a defender sus puntos de vista con determinación. Estas interacciones pueden ser acompañadas de gestos corporales y expresiones faciales vivas, reflejando la intensidad de las emociones que están experimentando. Aunque las peleas pueden ser comunes en las parejas volátiles, no necesariamente indican una relación disfuncional. De hecho, estas discusiones pueden ser una forma saludable de procesar conflictos y resolver problemas. Cuando se manejan de manera constructiva, las discusiones permiten a cada miembro expresar sus necesidades y preocupaciones, así como comprender las perspectivas del otro.
Lo que distingue a las parejas volátiles es su capacidad para recuperarse de las disputas y reconciliarse después de conflictos intensos. A pesar de las discusiones acaloradas, estas parejas suelen tener un fuerte sentido de compromiso y conexión emocional. Después de una pelea, pueden mostrar afecto y apoyo mutuo, demostrando que las disputas no han dañado irreparablemente su relación. Es importante señalar que la volatilidad en una pareja puede tener tanto aspectos positivos como negativos. Por un lado, la expresión abierta de emociones puede promover una mayor autenticidad y honestidad en la relación. Por otro lado, un manejo inadecuado de la intensidad emocional puede llevar a patrones destructivos de comunicación y a un deterioro de la calidad de la relación.
Parejas Hostiles: Las parejas hostiles son aquellas en las que el conflicto está marcado por la hostilidad, la crítica constante y una falta de empatía entre los miembros. En este tipo de relación, las interacciones conflictivas suelen estar cargadas de negatividad y pueden deteriorar rápidamente la calidad de la comunicación y la conexión emocional. Uno de los rasgos distintivos de las parejas hostiles es la presencia de críticas y ataques verbales hacia el otro. En lugar de abordar los problemas de manera constructiva, los miembros de la pareja pueden recurrir a la culpa y la crítica como forma de expresar su frustración o descontento. Estas críticas constantes pueden minar la autoestima y la confianza en la relación, creando un ambiente tóxico y lleno de resentimiento. Además de la crítica, la defensividad es otro patrón común en las parejas hostiles. Ante las críticas o acusaciones, los miembros de la pareja pueden ponerse a la defensiva, negando la responsabilidad por sus acciones o contraatacando con más críticas. Esta dinámica defensiva dificulta la resolución de problemas y perpetúa el ciclo de conflicto en la relación.
La falta de empatía también es una característica distintiva de las parejas hostiles. En lugar de intentar comprender los sentimientos y perspectivas del otro, los miembros de la pareja pueden minimizar o ignorar las emociones del otro, lo que aumenta la distancia emocional entre ellos. Esta falta de conexión emocional puede llevar a un deterioro en la intimidad y el afecto en la relación. Es importante destacar que la hostilidad en una relación no solo afecta el bienestar emocional de los miembros individuales, sino también la salud general de la relación. La presencia constante de conflicto y negatividad puede erosionar el vínculo afectivo entre los miembros de la pareja, socavando la confianza y la estabilidad en la relación a largo plazo.
Parejas Hostiles-Desapegadas: Las parejas hostiles-desapegadas son aquellas en las que se combina la hostilidad con la falta de conexión emocional entre los miembros. En este tipo de relación, las interacciones conflictivas están marcadas por la negatividad y la falta de empatía, al mismo tiempo que existe una notable distancia emocional entre los compañeros. Una característica distintiva de las parejas hostiles-desapegadas es la presencia de conflictos marcados por la hostilidad y la crítica, similares a las parejas hostiles. Sin embargo, a diferencia de las parejas hostiles donde puede haber una cierta intensidad emocional, en las parejas hostiles-desapegadas, la hostilidad puede estar acompañada por un desapego emocional significativo.
En estas parejas, los miembros pueden involucrarse en discusiones acaloradas y llenas de crítica, pero carecen de la capacidad para validar las emociones del otro o mostrar empatía. Pueden expresar resentimiento y descontento, pero sin una verdadera conexión emocional. Como resultado, existe una distancia emocional significativa entre los compañeros, lo que dificulta aún más la resolución de conflictos y el fortalecimiento del vínculo afectivo. Esta falta de conexión emocional puede manifestarse de diversas formas en la relación. Por ejemplo, puede haber una falta de expresión de afecto y apoyo mutuo, o una falta de interés en las experiencias y emociones del otro. Los miembros de la pareja pueden mostrar indiferencia o desapego emocional, lo que contribuye a una sensación de soledad y desconexión en la relación.
Es importante destacar que las parejas hostiles-desapegadas enfrentan desafíos únicos en la resolución de conflictos y la mejora de la relación. Además de abordar la hostilidad y la negatividad en la comunicación, también deben trabajar para reconstruir la conexión emocional y cultivar la intimidad en la relación. Esto puede requerir un esfuerzo consciente para mejorar la comunicación, practicar la empatía y mostrar un mayor compromiso emocional el uno con el otro.
PARA FINALIZAR YA
Los hallazgos de John y Julie Gottman et Cols., al descubrir estos cinco patrones de comunicación en las parejas, tienen un impacto directo en el campo de la psicología clínica y la terapia de parejas. Sus estudios nos ayudan a comprender y tener en cuenta algunos factores importantes, a saber:
Reconocimiento de la diversidad en las relaciones: Las investigaciones de los Gottman han destacado la diversidad en la forma en que las parejas enfrentan los conflictos y se comunican entre sí. Esto significa que no existe un enfoque único o universalmente efectivo para abordar los problemas en las relaciones de pareja. Por eso, los y las terapeutas de parejas debemos ser flexibles y estar preparadxs para adaptar nuestro enfoque terapéutico a las necesidades específicas de cada pareja.
Importancia de la comunicación efectiva: Los patrones de comunicación identificados por los Gottman tienen un impacto significativo en la calidad y estabilidad de las relaciones de pareja. Las parejas que utilizan estrategias de comunicación constructivas, como la validación y la empatía, tienden a tener relaciones más satisfactorias y saludables. Por lo tanto, en Terapia Integral de Pareja nos enfocamos en mejorar las habilidades de comunicación de nuestros consultantes para promover una relación más positiva y satisfactoria.
Detección temprana de problemas: Identificar los patrones de comunicación presentes en una pareja nos ayuda, como psicoterapeutas) a detectar potenciales problemas y áreas de conflicto antes de que se conviertan en problemas más graves. Por ejemplo, si una pareja exhibe patrones de comunicación hostil o de evitación, nosotros podemos intervenir para ayudarles a desarrollar estrategias más efectivas de resolución de conflictos antes de que la relación se deteriore aún más.
Intervención específica y personalizada: ¡Las investigaciones de los Gottman se agradecen tantísimo! A los terapeutas de pareja nos brindan una base bastante sólida para desarrollar intervenciones específicas y personalizadas para cada pareja. Por ejemplo, las parejas que muestran patrones de comunicación evitadora pueden beneficiarse de técnicas de comunicación asertiva y resolución de problemas, mientras que las parejas que muestran patrones de comunicación volátil pueden necesitar estrategias para reducir la intensidad emocional durante los conflictos.
En mi opinión, sin duda, los hallazgos de los Gottman sobre los patrones de comunicación en las parejas tienen importantes implicaciones para los y las psicólogas clínicas que realizan terapia de parejas. Estos hallazgos destacan la importancia de actuar mediante intervenciones que mejoren las habilidades de comunicación de las parejas, detecten tempranamente problemas potenciales y desarrollen técnicas y habilidades específicas y personalizadas para promover relaciones más saludables y satisfactorias.
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REFERENCIAS
Las siete reglas de oro para vivir en pareja de John Gottman y Nan Silver. Editorial: DEBOLSILLO 2010.
Fight Right: How Successful Couples Turn Conflict Into Connection de John Gottman, Julie Schwartz Gottman. Editorial Harmony 2024.