Expansión

15,90 €

Una práctica diseñada ex profeso para practicar en aquellos momentos en los que tu emoción se ha desbordado o te está abrumando. La Expansión es un ejercicio de mindfulness mediante el cual te vas a exponer a tu emoción y vas a aprender a permanecer con ella para transitarla, observando cómo es, cómo viene, cambia y finalmente se va.

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Una práctica diseñada ex profeso para practicar en aquellos momentos en los que tu emoción se ha desbordado o te está abrumando. La Expansión es un ejercicio de mindfulness mediante el cual te vas a exponer a tu emoción y vas a aprender a permanecer con ella para transitarla, observando cómo es, cómo viene, cambia y finalmente se va.

Una práctica diseñada ex profeso para practicar en aquellos momentos en los que tu emoción se ha desbordado o te está abrumando. La Expansión es un ejercicio de mindfulness mediante el cual te vas a exponer a tu emoción y vas a aprender a permanecer con ella para transitarla, observando cómo es, cómo viene, cambia y finalmente se va.

A veces, la emoción llega como una ola gigante y te pilla sin salvavidas. Todo iba más o menos bien, y de repente, ahí está: la angustia, la rabia, la tristeza clavándose en el pecho. Y lo peor no es solo sentirla, sino lo que viene después: la lucha interna por intentar no sentirla: “No debería estar así”, “Tengo que calmarme”, “Seguro que estoy exagerando.” Y cuanto más intentas quitártela de encima, más fuerte se agarra. Como cuando intentas hundir un corcho en el agua: cuanto más lo empujas, con más fuerza sale disparado.

Si esto te pasa, déjame decirte algo: la emoción no es el problema. El problema es la guerra que tenemos con ella. Nos han enseñado que si algo duele, hay que evitarlo. Pero según las terapias contextuales, la evitación es justo lo que nos mete en más líos. Cuanto más huyes de una emoción, más grande se vuelve. Es como si le dieras la razón.

Por eso, la clave no es escapar. Es quedarte con la emoción, mirarla de frente y dejar que exista sin intentar ahogarla. Sí, es incómodo. Sí, da miedo. Pero justo ahí está la solución. Cuanto más te expones a lo que sientes sin tratar de eliminarlo, menos poder tiene sobre ti.

Esto es lo que hacemos en consulta con la técnica de expansión. No es magia, no es relajación ni pensamiento positivo. Es modificación de conducta pura y dura: te expones a lo que sientes y, en lugar de luchar contra ello, aprendes a sostenerlo. Y cuando lo sostienes, algo cambia. No porque la emoción desaparezca, sino porque deja de manejarte.

Si quieres probarlo, he creado una audioguía donde te acompaño paso a paso en este proceso. Puedes usarla en cualquier momento: cuando te notes atrapadx en pensamientos, cuando la emoción te sobrepase o cuando simplemente quieras aprender a estar contigo sin salir corriendo.

Haz la prueba y dime qué tal. No te prometo que sea fácil, pero sí que funciona.