SARA MONTES
Llegué a Bea en un momento de caos total. Sentía que no podía más, pero desde la primera sesión su manera de escuchar, sin juzgar y con tanta amabilidad, me hizo sentir en un espacio seguro. Con su enfoque tan dinámico y su sentido del humor, logré abrirme de una forma que jamás pensé posible. Me sorprendió lo fácil que hizo que fuera hablar de temas tan difíciles. Bea no es solo una terapeuta, es una guía que te ayuda a replantearte todo desde una perspectiva más sana y clara. Gracias a ella, he encontrado herramientas para enfrentar mi día a día con más confianza y serenidad. ¡Una decisión de la que no me arrepiento!
ELENA BELTRÁN
Mi mundo se desmoronó después de aquella ruptura. Estaba perdida, sin saber por dónde empezar para recomponerme. Beatriz me ayudó a ver que, aunque no podía controlar lo que había pasado, sí podía elegir cómo enfrentarlo. Su escucha atenta y su forma de guiarme, siempre desde el cariño y el humor, hicieron que empezara a ver las cosas de otra manera. Poco a poco, fui recuperando la confianza en mí misma y aprendiendo a gestionar el dolor. Me ayudó a comprender que las emociones, por más intensas que sean, no son eternas. Hoy sé que soy más fuerte de lo que pensaba.
JORGE HERNÁNDEZ
Cuando empecé contigo, dudaba de si realmente la terapia me ayudaría, pero hoy puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. Me has dado la claridad y las herramientas para enfrentarme a mis problemas, y he notado una gran mejora en mi vida personal y profesional. Gracias por tu apoyo y por hacerme sentir escuchado y comprendido desde el primer día.
LUCÍA MARTINEZ
Trabajar contigo ha sido un antes y un después en mi vida. Llegué a ti completamente perdida, con mucha ansiedad y sin saber cómo gestionarlo. Poco a poco, y gracias a tus herramientas, he aprendido a parar, a entenderme y a priorizarme sin sentirme culpable. No sé cómo agradecerte todo lo que has hecho por mí. Has sido clave para reconectar conmigo misma y encontrar mi paz. Mil gracias, Bea.
EVA GÓMEZ
Hola Beatriz, Te envío estas palabras porque antes no he podido decirlas por la emoción que siento al pensar en todo este tiempo en el que he estado trabajando contigo.
No quiero entrar en el gracias, gracias por todo, porque eso ya te lo he dicho. Estás líneas son porque quiero transmitirte algo más profundo que en voz alta me cuesta decirlo.
Hace casi un año, cuando en septiembre de 2023 me puse en contacto contigo, estaba en mi límite. Cuando comenzó el 2023 me propuse hacer todo lo que pudiera para mejorar como persona, pero no pensando en mí hacía el exterior si no en mí hacía dentro. Como sabes, me centré en cosas que podía hacer para mejorar mi salud como la nutrición, el ejercicio…pero había algo que aún me cojeaba y que me hacía sentir incompleta. Mi nivel de ansiedad y estrés estaba por las nubes, estaba irascible, lloraba por todo, hablaba mal a mi marido, no tenía ánimo de hacer cosas…no te digo que estuviera con depresión, pero creo que me dirigía hacía ese túnel.
Me considero una persona valiente porque tomé la decisión de hacer algo, salir de esa rutina de nube negra y pedir ayuda, estaba abierta a aquello que me viniera porque estaba segura de que sería bueno, al menos mejor de cómo me encontraba. No sé si considerarme una persona que cree en el destino, pero sí creo que la vida pone personas buenas en mi camino y que, si soy lista y puedo aprovecharlo, puedo sacar algo muy bonito de ello. Desde mi infancia hasta prácticamente los 21 años fueron años muy complejos, pero aun así conocí a personas maravillosas entre las incluyo a Jorge. A partir de ahí, la vida, pese a seguir con momentos complicados, me ha seguido regalando a esas bonitas personas entre las que te incluyo.
Sí, se puede decir que es tu trabajo, que lo haces bien y por eso eres tan crack, pero a nivel individual para mí no es sólo eso, eres mucho más. Eres la persona que me ha abierto los ojos, que me has sacado de esa monotonía. Y que con palabras muy simples me has hecho pensar, observar y comprender, comprenderme, hacerme entender que no es malo llorar, no es malo tener miedo o no es malo poner esos límites pese a que puedan hacerme pasar situaciones incómodas.
Sé que es un camino difícil, que tendré altibajos y que a veces lo llevaré mejor que otras, pero me siento fuerte, me siento capaz de poder afrontar todo lo que me venga, me has dado herramientas y voy a agarrarme a ellas porque sé que son buenas, las he probado y me funcionan. Es increíble pero ahora mismo me siento como que he salido de Matrix jeje.
No quería utilizar la palabra, pero al final lo tengo que hacer…GRACIAS por la labor que haces. Nunca antes me he sometido a una terapia, no puedo comparar, pero si quiero transmitirte que has hecho que todo este proceso sea agradable, que tenga ganas de abrirme y de compartir. Te deseo todo lo mejor del mundo y aunque esto suene a despedida quiero que sepas que nunca podré olvidarte. De hecho, al menos una vez al día me acuerdo de ti porque uso las herramientas.
Te seguiré en tus redes, tu blog y hablaré de lo maravillosa que eres (ya llevo tiempo haciéndolo) porque creo que tu trabajo es muy bueno, porque he comprobado que podemos estar mejor y por supuesto te enviaré algún mensajito. Podría seguir escribiendo sin parar, esta terapia ha despertado esto en mí. Lo utilizaré porque es algo que me ayuda. Mientras te escribo estoy llorando como un grifo, pero siento tanta emoción que me estoy dejando fluir.
ALICIA BELLIDO
Nunca he tenido buena experiencia con terapias o terapeutas en la psicología. O me sentía juzgada, incomprendida, o simplemente alguien que me escuchara y salía igual que iba pero, digamos no lo sentía útil. Tenía la misma actitud de resignación nacida de la necesidad cuando acudí a Bea, quien ya había estado con varias personas de mí entorno. Hoy por fin siento que he aprendido algo que me ayuda en mí vida y he obtenido herramientas. Requiere trabajo, compromiso y ganas de hacer. Pero a día de hoy puedo decir con toda claridad, que me ha ayudado. Mucho.
MARCOS RIVERA
Antes de conocer a Bea, nunca pensé que alguien pudiera realmente cambiar mi forma de ver la vida. Su inteligencia y formación se notan desde el minuto uno, siempre tiene la pregunta perfecta que te hace replantearte todo de una forma completamente nueva. Lo mejor de todo es que no te deja solo en el proceso, siempre está activa y pendiente de cómo te sientes y qué necesitas. Además, su sentido del humor hace que todo fluya de manera natural. Hoy me siento mucho más preparado para gestionar mis emociones. Si estás buscando una psicóloga que realmente te escuche y te acompañe, Bea es la mejor opción.
SANDRA BORGE
Ayer fue mi cumple y, otros años, aunque me gustaba mucho celebrarlo, siempre tenía una gran sensación de pena por hacerme mayor. Pero este año he sentido un enorme agradecimiento. A la vida, a quién soy, a cómo me encuentro… Y la verdad es que si pienso en alguien a quien dar las gracias me vienes automáticamente tú a la cabeza.
Cuando empezamos la terapia, llevaba muchos meses sin encontrarme. Sentía que la versión de mi misma que me gustaba ya no existía. Había pasado tanto tiempo sin verla… y lo peor y más jodido es cuando te preguntas, ¿volveré a ser esa persona alguna vez? Lo sientes imposible. Hoy estoy muy feliz no solo porque vuelvo a ser ella, sino porque siento que soy aún mejor.
Y todo gracias a que apareciste en mi vida para poner luz, en un momento en el que solo veía oscuridad. Así que GRACIAS. De corazón. No podría haber elegido a una psicóloga mejor que tú.
JOSMEL FERNÁNDEZ
Durante mucho tiempo pensé si la terapia era algo para mi, cuando la idea se hacía recurrente, dudaba, solía pensar y convencerme de que los motivos por los que quería ir, no eran tan graves como para necesitarla. Los motivos cada vez iban aumentando y, aunque al principio parecían ser inofensivos, cada vez me hacían sentir más incómoda y decidí darme la oportunidad para probar si era algo que me podía ayudar.
Desde la primera sesión, Bea me hizo sentir muy cómoda y comprendida, y con las técnicas que me enseñaba sesión tras sesión, logré conocerme mejor y entender mis emociones desde un punto de vista más comprensivo y empático. Así que al final, la terapia con Bea fue todo un aprendizaje para mí, siguiendo los consejos de ella, con mucho trabajo y esfuerzo, he aprendido a gestionar mis emociones de una forma más positiva para mí, sintiéndome más cómoda conmigo misma y con mi forma de relacionarme con otras personas.
Estoy muy feliz con el progreso que alcancé gracias a ella, y como siempre me decía, a mi trabajo también, me quedan todas esas herramientas y conocimiento que me enseñó para seguir aplicando en mi día a día. ¡Muchas gracias Bea!
PATRI OLIVEIRA
Conocí a Bea de forma casual por Instagram. Bendito aquel hallazgo! Me fui directa a indagar en su web y en su modelo de trabajo: lo que más me impactó fue leer que había pasado por una ruptura devastadora, casi idéntica a la que yo estaba sufriendo en julio del 2022. Y tras unos formularios, iniciamos la terapia.
Mentiría si dijese que ha sido facil, sencillo o cómodo. He realizado un trabajo a nivel interno que me ha llevado a conocerme más a fondo, a aceptarme con mis circunstancias y a aprender a quererme, y por tanto, a saber rodearme de personas que me quieran. A establecer mis prioridades, limites, a comunicarme asertivamente (aunque este aspecto todavía tiene que seguir mejorando). A tolerar que el fracaso forma parte de la vida, que las cosas casi nunca salen cómo las planeamos, pero que podemos vivir con ello, pero lo más importante es que HE APRENDIDO QUE PUEDO GESTIONARLO: la derrota, una infidelidad…. A manejar esos pensamientos intrusivos que se quieren colar en mi cabeza, y que únicamente son eso, pensamientos.
Gracias Bea, por tanto. Juntas lo hemos conseguido.
MARTÍN REIGOSA
Empezar a ir a terapia puede no ser la decisión más sencilla de tomar, pero una vez lo haces todo empieza a jugar a tu favor. Me siento afortunado y agradecido de haberme encontrado en este camino con Bea. Desde el primer dia su cercania hizo que las cosas fluyeran de forma natural y fácil, generando un ambiente de confianza que considero marcó la diferencia a la hora de asistir a cada cita con ella.
Con ella he aprendido que muchas de las creencias que tenia arraigadas y que para nada me cuestionaba hasta ese momento eran las causantes de mis rumias, pensamientos obsevivos y mis emociones descontroladas. Bea me ha enseñado a convivir con todo esto, a evitar esas luchas internas conmigo mismo que al final solo empeoraban las cosas y me hacían sentir peor. Lo mejor de todo ha sido comprender que las herramientas que ella te da no sirven de nada si uno mismo no es el que pasa a la acción. Es por esto que hacer ese trabajo activo, asi como las tareas que ella me iba pidiendo no se hacia para nada pesado ya que al hacerlas yo mismo iba notando los beneficios día a día.
Es cierto que Bea no te va a dar una pastilla que haga que tus problemas y preocupaciones desaparezcan. Pero lo que si te va es a ayudar a que puedas enfrentarte a tu vida de una manera más funcional. En mi caso, ser más asertivo y llevar una vida en consonancia con mis valores han sido los aprendizajes que han marcado la diferencia desde que empecé con la terapia y hacen que cada día pueda gestionar mis emociones y las diferentes situaciones mejor que antes. Una vez más, mil gracias por tu trabajo, paciencia comprensión y dedicación.
MARINA G.J.
Ir a terapia no me ha cambiado la vida, pero sí la forma de vivirla. He integrado en mi día a día las herramientas que necesitaba para transitarla en paz y, sobre todo, para encontrar mi camino de vuelta a esa paz cuando por cualquier motivo me alejo de ella.
Gracias Bea por guiarme a la hora de entender cómo funcionaba mi mente, por hacerme ver los detalles que pasamos por alto, por ser la Marie Kondo de mis pensamientos. Tengo la sensación de haberme reencontrado conmigo misma. Porque en terapia te das cuenta de que las soluciones están dentro de ti, que siempre lo han estado. Eso no significa que sea fácil encontrarlas, requiere la valentía de enfrentarse a nuestras imperfecciones, trabajo diario de autoanálisis, reflexión y, sobre todo, mucha acción. Pero la recompensa es, en mi caso, de un valor incalculable. De nuevo, gracias.
ana e.H.
La terapia con Bea ha sido revolucionaria. He aprendido a valorarme, poner límites y entender la función de las emociones desagradables. Encontraba las palabras precisas en el momento ideal para recibirlas. Después de ella, estoy tranquila y feliz a pesar de todo y con todo, la vitalidad ha vuelto de mi lado. La recomiendo cada vez que puedo. De hecho, dos de las personas más queridas en mi vida, están ya con ella.
MARTA MONLEÓN
Durante años realicé otro tipo de terapia pero seguía con mucha ansiedad, somatizando mucho y medicándome. A diario luchaba contra mis emociones con el desgaste que esto comportaba para mi mente y cuerpo.
Bea me enseñó a observarlas, comprenderlas y permitirlas ser en lugar de intentar evitarlas y cesó la lucha. En su terapia aprendí a ser más asertiva y por consecuencia a valorarme más, a reconocer cuáles eran mis valores reales y hacia dónde quería ir con mi vida, a encarar los miedos que me impedían hacer lo que quería en vez de evitarlos a toda costa.
Me encantó lo metódica, práctica, respetuosa, divertida y resolutiva que fue en todas las sesiones y cuando la necesité, estuvo siempre a mi lado. Me proporcionó un montón de herramientas súper útiles que me ayudaron muchísimo y siguen haciéndolo a diario.
Sin duda hay un punto de inflexión en mi vida después de su terapia. Claramente ha sido una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.
LEYRE AGUERREA
Aún recuerdo el día que decidí empezar terapia porque veía que no podía seguir así. Llegué a Bea por recomendación de una amiga y desde el primer momento me sentí muy cómoda con ella. Abrimos unos cuantos frentes a la vez y, con sus herramientas, fui trabajando poco a poco para lograr poner remedio a esas cosas que tan difíciles me resultaban. Ha conseguido que vaya venciendo mis miedos, que me sienta que soy capaz y que tengo las herramientas para ello. Se me ha quedado grabado el que "sin exposición, no se puede vencer el miedo" y es lo que me motiva a seguir trabajando a partir de ahora tras haber acabado la terapia. ¡¡Muchísimas gracias Bea!!
DANI MEDINA
“Pon una psicóloga en tu vida”. Esa es la frase con la que quiero empezar esta review. Y es que estamos tan metidos en nuestros problemas que no nos damos cuenta lo necesario que es a veces parar, reflexionar y analizarnos para llevar una vida mas saludable mentalmente. Pero como digo siempre, para temas importantes, nada como un profesional. Y en un punto de mi vida decidí dar ese paso. Me recomendaron a una psicóloga online de Granada y fueron tan buenas las recomendaciones que no me lo pensé. Tuve una primera sesión para ver si había feeling y sentía que estaba en las mejores manos. Y no pasaron mas de 10 minutos para saber que si lo estaba. Un proceso en el cual he aprendido a entender el porqué sentía ciertas cosas. A saber gestionar situaciones de una manera mas madura y sobre todo mas sana. A saber que hay cosas que quiera o no están y estarán pero que se pueden gestionar de una manera diferente para tener una vida mas sana y mas feliz. Y que no hay una varita mágica que te quite los problemas pero si maneras de aprender a gestionarlas y aceptarlas sin que eso sea un sufrimiento continuo.
Gracias Bea por todo este tiempo del que me llevo mucho aprendido y sobre todo herramientas para saber llevar una vida mas saludable mentalmente. En este caso, una buenísima inversión. ¡GRACIAS!
MERCEDES Llorente
Cuando Bea me pidió escribir un testimonio para la web al terminar la terapia, me sentí súper nerviosa porque no sabía si podía reflejar en él todo lo que esta mujer me ha ayudado en tiempo récord. Sigo igual 😅 no sé si voy a ser capaz. Simplemente te diré que: si has entrado en esta web, si conoces su trabajo de divulgación en instagram, si estás leyendo precisamente esto, no lo dudes. Ella puede ser la persona que te ayude a salir del bache en el que te has metido. Para mi lo más importante de todo esto es que cada semana tenía un lugar al que quería ir, esa hora de terapia que me daba la energía suficiente para seguir tirando, dónde me sentía comprendida y se respetaban mis emociones. En fin, al final esto es un poco churro (¡perdona Bea!), pero paso a paso empecé a tomar el control de mi vida y a sentirme mejor. Ahora que ya he terminado me parece que han pasado siglos de lo lejos que he dejado todo aquello atrás. Gracias infinitas por todo lo que me has dado. ¡Sigo practicando todos los ejercicios! y por supuesto te recomiendo a todo el mundo que creo que te necesita. ¡Besos!
IVÁN SÁNCHEZ
Yo no era precisamente muy fan de ir a terapia, pero algunas circunstancias personales me pusieron en esa situación. Tenía problemas para gestionar emociones como la rabia o la frustración y una persona cercana me dio el contacto de Beatriz. Pensé en hacer una consulta de prueba y me sentí tan comprendido en mi caos que decidí probar suerte. Bea te pone las cosas claras desde el principio y es una profesional muy práctica lo cual me gustó y es muy de agradecer. En poco tiempo comprendí hechos que desconocía y aprendí a ver por qué me estaba comportando como un energúmeno en situaciones en las que no correspondía. Me aportó muchas técnicas que me ayudaron a entender mis sentimientos y a gestionarlos sin tener que hacerme daño a mi mismo o a los demás. Aún me queda mucho por aprender, sobre todo a expresar mejor algunas cosas, pero mi vida es radicalmente diferente después de esta terapia. No tengo palabras para agradecerte todo lo que has luchado por mi en los momentos en los que quería rendirme o recular. Gracias por empujarme y motivarme cada semana, por sacar lo mejor de mi.
JAVIER lópez
Conocí a Beatriz a través de Instagram y aunque nunca antes había ido al psicólogo, enseguida pensé en ella para ver si podía ayudarme a solucionar mis problemas de autoestima. Fue un shock entender que en realidad no necesitaba tener autoestima para hacer o conseguir cosas. La terapia me ayudó a darle la vuelta a la tortilla para darme cuenta de que era haciendo y consiguiendo cosas como iría llegando la autoestima. Me costó reunir el valor para ponerme ante cosas, situaciones y personas que llevaba tiempo evitando, pero con el programa de gestión emocional de Bea, lo logré mucho antes de lo que imaginaba. Además de eso, aprendí técnicas para ser más asertivo y comunicarme mejor con los demás. El resultado es que ahora tengo una vida feliz, enfocada en las cosas que más valoro, en la que pasar a la acción se ha hecho más importante que seguir viviendo lleno de miedos dentro de mi mente. Recomiendo a todo el mundo que al menos tenga un primer contacto con ella y después decida, no van a encontrar una profesional más preparada y concentrada en ayudarte a solucionar tu problema. Un millón de gracias, Bea!.
MARÍA GODOY
En breve se cumple un año desde que decidí empezar a ir a terapia con Bea y lo que siento al mirar atrás es mucho agradecimiento y la sensación de haber encontrado a una gran profesional capaz de ayudarme a transitar situaciones y emociones que me resultaban muy difíciles y a las que creía que jamás podría enfrentarme.
Desde la primera sesión me sentí cómoda con ella: transmite una calma muy especial, a la vez que cercanía y profesionalidad. Esa forma de ser se refleja en la consulta, ya que siempre se encarga de generar un espacio seguro y de confianza, en el que sentir la tranquilidad necesaria para abrirte; algo muy importante al tratarse de terapia online.
Bea equilibra muy bien los conocimientos científicos que son necesarios para explicar "lo que nos pasa" con el componente humano. En todo momento sientes que tienes a una persona de carne y hueso acompañándote, animándote a dar pasos y totalmente comprometida a entenderte y a comprender tus tiempos. Sin olvidar lo más importante: que tú te comprometas contigo, que entiendas por qué merece la pena ponerse de parte de ti misma y ayudarte, incluso cuando es lo último que te apetece hacer.
Durante el recorrido me dio muchas, muchísimas herramientas que ya siempre se quedarán conmigo. Pero, si tengo que quedarme con algo son esas enseñanzas que se iban desprendiendo por el camino y que surgían en consulta. Bea me ha ayudado a entender y a tratar de aceptar la vida como un camino que tiene sus altos y sus bajos, y a observar que ahí precisamente está la magia; en soportar la incomodidad de los momentos difíciles sin dejar que estos nos cierren a la experiencia y en estrujar al máximo los momentos de felicidad. En ello estoy y en ello seguiré. La recomendaré siempre. Gracias, Bea, de corazón.
CRISTINA FERNÁNDEZ
Ha pasado algo más de un año desde que empecé la terapia con Beatriz. Venía de trabajar con otros profesionales, diagnosticada con TLP (trastorno límite de la personalidad), con un amplio historial de ingresos hospitalarios y un intento de suicidio. La pérdida de un familiar muy cercano en la pandamia desencadenó una tormenta emocional dentro de mi y me hundí en profundos sentimientos de depresión y ansiedad. Mi autoestima estaba del todo ausente. Aunque me habían recomendado su consulta, mi fe en las terapias por aquel entonces era prácticamente nula, y tengo que confesar que durante los primeros meses pensé en rendirme muchas veces. Me alegro de haber aguantado y haber sobrevivido a lo terrible.
Beatriz tiene mucha paciencia, sabe caminar a tu ritmo. No fuerza las cosas y tiene una empatía que traspasa la pantalla. En todo momento me sentí muy arropada y acompañada. Es impresionante la cantidad de herramientas y habilidades que pone en tu poder para que poco a poco puedas gestionar por ti misma todo lo que te sucede. Al final de la terapia terminas con una sensación íncreible de empoderamiento, de aceptación, sabiendo que pase lo que pase, podrás con ello.
Ha sido duro, pero sin duda ha merecido la pena. Hoy puedo decir que por primera vez, siento la alegría de estar viva. No puedo más que agradecerte infinito todo lo que has hecho por mi.
CLARA V.M.
Hace unos días que hemos terminado terapia y al sentarme a escribir este testimonio me ha invadido una profunda emoción de agradecimiento. Me da vértigo recordar aquellos primeros días en los que llegué a la consulta de Beatriz desesperada y cansada de haber intentado de todo por mi cuenta sin conseguir nunca nada realmente significativo.
Gracias a la terapia me di cuenta de que todo lo que hacía para no sentirme mal, era precisamente lo que mantenía el problema en el tiempo. Beatriz me motivó muchisimo para empezar a hacer cosas diferentes, me infundió de un valor que no sabía que tenía para probar nuevas formas de enfrentarme a mis problemas. Me enseñó a observar lo que pienso y siento con perspectiva, a tomar distancia, a dejar de luchar contra mi misma y a concederme un espacio de calma, paz y serenidad desde el que poder decidir qué hacer con mi vida.
No sé cómo ocurrió pero aquello pareció magia: volví a recuperar actividades, aficiones, relaciones sociales, mi relación con la comida se normalizó, la ansiedad y la culpa se desvanecieron y pronto volví a sentirme conectada con mi vida de nuevo.
Las palabras se me quedan cortas para agradecer todo lo que he aprendido y la seguridad que ahora tengo en mi misma para enfrentarme a lo que sea que venga a partir de ahora. Si me estás leyendo, te la recomiendo totalmente. Hay un antes y un después real después de la terapia con Beatriz.
MARÍA G.E.
Cuando llegué a la consulta con Beatriz estaba en un momento vital de total estancamiento. Me encontraba sin energía, sin motivación, sin alegría. Me había perdido, no me sentía yo misma. Vivía en modo de rumia constante, siempre huyendo de la incomodidad, escapando de las emociones que me hacían sentir mal, escondiéndome hasta de mí misma y con una sensación de caos mental que no sabía ni cómo empezar a exponer.
Gracias al proceso que abordé con ella empecé a actuar a mi favor, a dejar de boicotearme a mí misma, a quererme y a no tener miedo a experimentarlo todo: lo bueno y lo malo. Aprendí a observar y aceptar la vida como es y a entender cómo funcionan los pensamientos. Poco a poco, se fue despejando la maleza y empecé a ver un camino ante mí. Beatriz me enseñó a volver a mis valores, a las cosas que me importan de verdad y a actuar conforme a eso.
La recomendaría una y mil veces porque es una persona que te hace sentir bien desde el primer momento y tiene mucha facilidad para captar lo esencial, clarificar lo que a uno mismo le parece un embrollo mental y guiarte en tu propio camino para recuperar la ilusión y las ganas de vivir.
MANU González
Tenía problemas de comunicación con mi pareja. Me sentía cansado, triste y enfadado, con muchas emociones incómodas que me invadian y me resultaba imposible manejar. En terapia he aprendido a poner límites, a escucharme y expresar lo que pienso y siento sin sentirme culpable, cohibido o abrumado. Ya no vehiculo toda mi frustración a través de la ira y los enfados, sino que me siento tranquilo, relajado y esperanzado. He cambiando mi forma de reaccionar ante lo que me ocurria tomándome mi tiempo para elegir bien qué hacer y poder ofrecer una respuesta adecuada. Gracias al trabajo con Beatriz, tengo mejor salud en general y por fin he vuelto a dormir como en años no hacía. Me he dado cuenta de que actuando en el presente, que es dónde realmente está la vida, puedo construir el futuro que quiero y merezco.
REBECA M.V.
Llegué rota, perdida, desesperada y cansada. Pero llegué y no puedo estar más agradecida de haberlo hecho. Di el primer paso, escribir por Instagram a Bea. Pedir ayuda por primera vez en la vida. Todo un logro. No podía imaginar que ese sería el principio de un camino lleno de ellos.
Recuerdo nuestra primera sesión donde no podía parar de llorar. Te explique mi vida toda desordenada, como yo misma me encontraba en ese momento. No sé ni como me entendió, pero siempre lo hacía. No fue la última sesión donde llore. Pero después ha habido más risas que llantos. Y ahora, pasados los meses, cada vez hay menos llantos y muchísimas más risas.
No ha sido un camino fácil ni bonito. De hecho, ha sido un camino muy lento, con muchas piedras. Cada una de ellas ha sido tratada con mimo, para conocerla, pulirla y hacerla mía. Porque eso es lo que me ha enseñado Bea, a conocerme y a quererme. A aceptar todas mis partes, y ser compasiva con las que no me gustan tanto o me daban miedo.
Hemos trabajado mucho. Ha buscado siempre la manera de adaptarse a mí. Ha sido comprensiva, pero me ha dicho lo que me tenía que decir. Ha sido mi guía en el camino y me ha dado las mejores herramientas para seguir sola.
Me ha escuchado, me ha comprendido, ha dado valor a lo que sentía y lo que tenia que decir, sin juzgarme. Me ha ayudado a redescubrir pasiones a las que no hacía ni caso. Gracias a ella me escucho, me comprendo y me cuido de verdad en cuerpo y alma. Gracias a ella sé lo que valgo y sé como hacerme valer.
Con ella he aprendido lecciones que me acompañaran toda la vida. No me salen las palabras. Lo único que puedo hacer es dar las gracias, y recordar con cariño y nostalgia todas las veces que ella me respondía “gracias a ti”.
NURIA v.T.
Cuando en nuestra última sesión me pediste un testimonio para tu web de cómo había sido mi experiencia con la terapia, no lo dudé ni un instante. Supongo que para mi esta es una manera de devolverte una milésima parte de todo lo que tú has invertido en mi.
Llegué a tu consulta con el corazón roto tras la ruptura inesperada con mi pareja, llena de dudas, de ansiedades, metida en una dinámica de vida que no era buena para mi. Nos dimos cuenta de que debajo de todo eso había también un trastorno de la alimentación bastante serio y una ausencia total de autoestima y cariño por mi misma. Las primeras sesiones fueron muy duras, ¿te acuerdas?. No hacía más que llorar y llorar y era incapaz de expresar lo que realmente pensaba y sentía. Estaba como anestesiada y sobre todo muy asustada. Tenía mucha ira acumulada.
Gracias a todos los ejercicios y esas sesiones maratonianas de charla por fin empecé a abrirme, a aprender a relajarme, a estar conmigo y mis emociones (eso fue bonito). Superé el duelo por mi ruptura y comenzamos a trabajar en la alimentación y la autoestima. Lo haces todo tan fácil que casi parece un juego… ni me di cuenta de que estabamos terminando cuando la terapia llegó a su fin.
Te recomiendo a cualquier persona que haya entrado en tu web en busca de ayuda profesional para cualquiera que sea su problema. Estoy convencida de que no encontrará a una profesional mejor cualificada ni más humana que tú. Abrazos.
JORGE Silva
Conocí a Beatriz semanas después de que comenzara el primer confinamiento debido a la pandemia del Covid-19. En aquel momento fue como si todos los problemas que había estado acumulando durante muchos años en la vida me estallaran a la vez y en la cara. Estaba destrozado y no sabía muy bien qué hacer. Comencé la terapia muy animado y motivado, porque ella tiene esa capacidad de sacar lo mejor de ti aunque estés hecho trizas, y poco a poco fui sintiéndome mucho mejor. Empecé a dormir bien, las migrañas desaparecieron, inicié nuevas rutinas y a pesar de que mi problema de ansiedad se solucionó pronto me animé a seguir tratando otras cuestiones como el miedo al virus, al contacto con otras personas, a la incertidumbre que me generaba casi todo... En fin, no puedo estar más contento del trabajo que hemos hecho juntos. No voy a decir que soy otra persona , pero casi. Me siento totalmente renovado. Cuando miro atrás y pienso en cómo me sentía y lo comparo con como estoy ahora, con la fuerza e ilusión con la que me enfrento a todo, me siento lleno de agradecimiento.
PAULA Grandes
No tenía ganas ni ilusión por vivir, la felicidad era algo que simplemente se había acabado para mi. Conocer a Beatriz me cambió la vida porque pude comenzar a hacerme preguntas sobre lo que me había pasado y a encontrar mis propias respuestas. Pude empezar a perdonarme, a quererme y sobre todo a activarme y moverme hacia las cosas que son importantes para mi. No puedo más que sentir gratitud por el cariño con el que me ha tratado, la paciencia con la que supo enfrentar cada obstáculo y toda la motivación que fue capaz de infundirme en los peores momentos.
AIDA F.V.
Tuvimos que trabajar muy duro juntas, pero mereció la pena. Siempre has creído en mi y he sentido que contaba con tu comprensión y apoyo en los momentos en los que más lo necesitaba. Estaba en un pozo muy negro y profundo del que pensaba que nunca podría salir, pero superé ese duelo y volví a disfrutar de una vida que por mucho tiempo pensé que no merecía vivir. He superado mis sentimientos de culpa al respecto y he conseguido aceptar las cosas que me han ocurrido tomando distancia y perspectiva.
Gracias por no haberte rendido y por haberme acompañado en este proceso.
PALOMA Sainz
Cuando empezamos las sesiones de terapia estaba en un momento difícil de mi vida. Me sentía ansiosa, triste, frustrada, desilusionada, tenía muchos miedos y mucha ira contenida. Tenía la sensación de estar estancada en muchos aspectos y pocas cosas me ilusionaban. Poco a poco, en las sesiones, mi estado de ánimo fue mejorando con los ejercicios que me ibas proponiendo. Eres una persona muy profesional y cálida, que crea un espacio de confianza desde el primer momento.
Una de las cosas más importantes que he aprendido es a atender mis emociones y pensamientos menos agradables, en lugar de huir de ellos, pero sin dejar que me paralicen a la hora de actuar o tomar decisiones. Entender que mis pensamientos no son la realidad. También he aprendido a ser más asertiva, autónoma y responsabilizarme de mi propio bienestar.
Gracias a tu acompañamiento he recuperado la confianza en mí misma, he recordado cuáles son mis valores y las cosas que son importantes para mí. He conseguido sentar las bases de una autoestima más sana y he recibido un montón de herramientas que me serán muy útiles de cara al futuro, cuando atraviese momentos de dificultad. En definitiva, las sesiones me han ayudado a recuperar y trabajar mi fortaleza interna.
Mil gracias por todo esto.
ANA Sánchez
Desde que empecé la terapia con Beatriz me he ido sintiendo cada vez más fuerte y más capaz de abordar los problemas de ansiedad, miedo al fracaso y autoestima que tenía. Me ha enseñado herramientas que me van a ir acompañando en mi vida para poder sobrellevar los momentos difíciles, a los cuales ya no tengo miedo. Es una profesional con mucha dedicación por su trabajo y sus pacientes, pero sobre todo muy cercana, siempre me ha hecho sentir muy querida y como si estuviera en casa. A día de hoy, gracias a ella, soy más consciente de mí misma y me valoro más.
MARÍA garcía
La consulta con Beatriz es algo fácil y placentero en muchos sentidos. No sólo por la atención profesional y planificada que te ofrece, sino además por un trato humano y personal que es capaz de atravesar cualquier pantalla.
Su dedicación a mi caso fue total y absoluta; también ha sido muy generosa llegando incluso a doblar el tiempo de una sesión en concreto (¡dos horas!) sólo porque yo lo necesitaba.
Me he sentido muy arropada, muy querida y muy valorada y gracias a las sesiones ahora puedo decir que me quiero un mucho más a mi misma.
sandra ramos
Llegué a Beatriz a través de las redes sociales y sin mucha confianza en que la terapia fuera algo para mi. Tenía un problema grave de desmotivación que me impedía disfrutar de las cosas buenas que estaban ocurriendo en mi vida, miedo al fracaso y la certeza de que nunca iba a conseguir aquello por lo que estaba luchando.
Ella me ayudó a posicionarme y dirigirme, a activarme para conseguir mis metas y noté el cambio desde la primera semana. Es una profesional entregada a tu caso, que sabe escuchar y animar sin dejar de ser realista y contarte las cosas tal y como son. Ahora estoy segura de que todo lo que he aprendido me servirá para afrontar cualquier reto que se me presente.
estefanía a.m.
Al principio me costaba creer que una consulta online pudiera resultar algo verdaderamente útil o eficaz, pero decidí intentarlo y tras la primera sesión supe que estaba en el camino correcto.
Ha sido un cambino duro y agotador en el que he tenido que trabajar muchísimo y a diario, pero que me ha servido para aprender que soy capaz de cambiar el estado de ánimo más negativo que se me ocurra a base de hacer las cosas que realmente me importan, todo gracias al compromiso y el cariño con el que Beatriz enfoca cada situación complicada. Sin duda la recomiendo si estás pasando por una fase de desmotivación o depresión.
Cristina g.d.
Todavía me parece increíble que en tan solo ocho sesiones mi problema de ansiedad haya desaparecido. Tras las sesiones de terapia con Beatriz he aprendido a comprender que lo importante no es aquello que nos sucede sino cómo reaccionamos ante ello y que siempre voy a poder elegir qué hacer. Ya no tengo miedo de esas sensaciones desagradables y ahora soy capaz de vivirlas con normalidad. Ha sido un trabajo muy duro, pero estoy la mar de contenta sabiendo que ahora tengo las herramientas necesarias para enfrentarme a cualquier cosa que ocurra.
ANÓNIMO
Le he pedido a Beatriz que suba mi testimonio como anónimo. Aún estoy en terapia, pero quería que mi opinión también se tuviera en cuenta aunque aún nos quede camino que recorrer hasta una recuperación total. Llevo ya 14 sesiones y tengo que decir que la terapia funciona. Sé que mi caso, por circunstancias especiales, es más lento que otros, pero también percibo los cambios y estoy francamente ilusionada ya que creo que tengo una oportunidad y estoy dispuesta a aprovecharla.
Para mi lo más importante ha sido encontrar un espacio en el que expresarme sin sentirme agobiada o culpable y a una persona que escucha sin juzgar ofreciendo apoyo y también mucho cariño. Beatriz, por su forma de ser, te hace sentir que eres una persona que merece la pena y esto es lo más valioso que quiero compartir. Hoy por fin puedo decir que empiezo a quererme a mi misma un poco más y es algo por lo que estaré siempre agradecida.
JULIA Martínez
No sé que podría contar en estas líneas para describir cómo es exactamente Beatriz y lo que supone trabajar con ella salvo que hay que conocerla.
Hace unos meses me encontraba en un momento de mi vida muy complicado. En cada rincón de mi realidad solo veía oscuridad, me ahogaba y nunca experimentaba la sensación de haber salido a flote del todo. Me veía incapaz de tomar decisiones correctas y parecía que todo entorno a mi era un error. Estaba paralizada.
Me sentía muy insegura, poco querida y valorada, me resultaba cada vez más difícil conectar con las otras personas y mi relación de pareja se estaba desintegrando. Ya había tenido experiencias con otros psicólogos en el pasado pero no funcionaron. No me podía creer que en este caso estuviera siendo diferente, y es que es así: ella marca esa diferencia.
Es sencilla, humana, clara, directa, se implica, no juzga. No sé cómo es capaz pero siempre piensa lo mejor de las personas… al final me di cuenta que esa no era tan mala estrategia!.
En apenas dos semanas mi vida volvió a ponerse en marcha. Era como si esos nubarrones que me habían acompañado toda la vida se empezaran a despejar. Aprendí que siempre puede volver a llover, pero ahora tengo paraguas de muchas formas y colores para protegerme de esa lluvia.
Soy una persona muy diferente a la de aquella primera sesión. Me siento segura de mi misma, sin miedo a fracasar o al rechazo, queriéndome, valorándome, sabiendo como conectar mejor con las otras personas, hay actividad y luz en mi vida… no tengo palabras para agradecer todo lo que ha hecho por mí, aunque ella dice que yo sola lo he hecho todo :)
Gracias de todo corazón Beatriz.